Entiendo que sería muy aburrido contar como comenzó mi afición por los pájaros, ya que cada uno lo habremos vivido de distinta manera, según sea nuestro lugar de origen y nuestra infancia.
Simplemente diré que, en mi pueblo , de niño, una de las actividades mas deseadas y con la que más he disfrutado y aprendido a la vez, era durante los últimos días de primavera y principio del verano, ir a buscar nidos.
Por aquellos años, ya lejanos, no había las restricciones legales de hoy en día ni la escasez actual de nuestros pájaros de campo. Por ello se podía libremente ir al campo y pasar la tarde entera y muchas jornadas mas, buscando nidos por los arboles, setos, zarzales, etc. Dependiendo de que especie se buscara, había que mirar en un lugar o en otro.
La mayoría de la veces, localizar el nido no tenía mas objeto que, saber donde estaba y controlar que la cría fuera bien. Además de “ presumir “ y rivalizar con otros jóvenes amantes de las aves, sobre quien tenía mas nidos localizados y quien había conseguido criar mas pollos.
En algunos casos, por accidente durante la cría (vientos fuertes, tormentas, abandono de los nidos, etc.) se hacia necesario criar alguna nidada o pollo suelto a mano. Pronto aprendimos una técnica que serviría para salvar muchos pichones y a la postre, nos sería de gran utilidad en nuestra afición posterior a las aves psitácidas, para la cría a mano., tan en auge actualmente en estas maravillosas aves.
Durante los años de mi infancia y mi primera juventud, conocí practicamente todos los pájaros que habitan en la zona donde vivo, en el noroeste de la península.
De la mayoría de ellos he tenido en mi casa. Unos como curiosidad durante unos días y otros me han acompañado durante muchos años.
Posteriormente me inicie en la cría de canarios. Fueron bastantes años con ellos y poco a poco se fueron haciendo sitio los primeros periquitos. Por aquellos tiempos me suponía un gran esfuerzo el comprar un solo periquito.
La economía era muy justa y para un chaval de 15 ó 16 años era casi un obstáculo insalvable reunir 300 pesetas para comprar un pájaro.
Pero como en casi todas las facetas de la vida, querer es poder, así poco a poco fui formando el embrión de lo que actualmente es mi colección de aves, teniendo en cuenta que en todos estos años de afición ( ya mas de 40 ) he pasado por situaciones difíciles, que me han obligado a partir de cero, en mas de una ocasión. Ya sea por razones personales o familiares , ya por razones ajenas a mi voluntad, como los robos que he sufrido en repetidas ocasiones y que me han hecho perder la totalidad de mis aves y comenzar de nuevo.
Actualmente vivo en un pueblo de la provincia de Zaragoza. Tengo la suerte de contar un amplio espacio de terreno donde tango instalados mis aviarios y también cultivo algunos vegetales, frutas y verduras que son indispensables para la cría de las aves. |